Hace poco tuvimos la suerte de ver en Buenos Aires uno de esos juguetes vórtices, capaces de concentrar en un mínimo espacio amplios mundos en apariencia diferentes como infancia, arte y vanguardia. Casi eclipsado por el esplendor de tantas maravillas reunidas en Fundación Proa para la incomparable muestra El Universo Futurista, estaba El Director de Orquesta, de Gerardo Dottori, realizado en 1928. Es que al lado de las espléndidas pinturas, sus opacas piezas de metal y madera, sus menos de 40 cm, lo volvían un poco escurridizo a nuestros ojos deslumbrados. Pero no es justo confundirse, este juguete-escultura es como una preciosa enana blanca, quizás brille menos que otras estrellas, pero es completamente denso de sentidos.
jueves, 13 de octubre de 2011
Infancia y vanguardia
Hace poco tuvimos la suerte de ver en Buenos Aires uno de esos juguetes vórtices, capaces de concentrar en un mínimo espacio amplios mundos en apariencia diferentes como infancia, arte y vanguardia. Casi eclipsado por el esplendor de tantas maravillas reunidas en Fundación Proa para la incomparable muestra El Universo Futurista, estaba El Director de Orquesta, de Gerardo Dottori, realizado en 1928. Es que al lado de las espléndidas pinturas, sus opacas piezas de metal y madera, sus menos de 40 cm, lo volvían un poco escurridizo a nuestros ojos deslumbrados. Pero no es justo confundirse, este juguete-escultura es como una preciosa enana blanca, quizás brille menos que otras estrellas, pero es completamente denso de sentidos.
Los derechos del niño
El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta declaración . Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color , sexo, idioma, religión opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.
El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios , dispensado de todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente, en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.
El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.
El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer y a desarrollarse en buena salud: con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, ciudadanos especiales, incluso atención prenatal y postnatal. El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.
El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento , la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.
El niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible , deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material ; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia, o que carezcan de medios adecuados de subsistencia . Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas, conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.
El niño tiene derecho a recibir educación que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades , desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social y llegar a ser un miembro útil de la sociedad.
El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación: dicha responsabilidad incumbe , en primer término , a sus padres.
El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones , los cuales deberán estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.
El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.
El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación.
No será objeto de ningún tipo de trata.
No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se lo dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o educación , o impedir su desarrollo físico, mental o moral.
El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión , tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.
Explotación infantil
Se puede hablar estrictamente de "explotación infantil" en los siguientes casos:
- Todos los niños y niñas menores de 18 años que desempeñan cualquier actividad económica de producción que afecte su desarrollo personal o el disfrute de sus derechos.
- Niños y niñas que son obligados a mantener un constante trabajo para que después le quiten los ingresos recaudados.
- Niños y niñas en edades comprendidas entre los 12 y los 14 años que realizan cualquier trabajo que implique un riesgo y sea evidentemente peligroso.
- Todos aquellos menores de edad que son víctimas de las peores formas de explotación infantil como las siguientes:
- Niños y niñas víctimas del tráfico (drogas, armas, etc.)
- Que sufren cualquier forma de esclavitud.
- Obligados a prostituirse.
- Reclutados por la fuerza, obligados o inducidos a realizar actividades ilegales o que amenazan su integridad.
Es pertinente el uso del concepto "explotación infantil" en vez del genérico de "trabajo infantil" en la medida en que existen formas de trabajo en las que participan niños, niñas y adolescentes, y que no necesariamente implican formas de explotación o abuso, como son los trabajos formativos propios de las culturas ancestrales o el trabajo vacacional (temporal) de colegiales en las sociedades urbanas. En este sentido vale la pena recordar los artículos de la declaración universal de los derechos humanos: Artículo 3 Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona. Artículo 25, 2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales.
El abandono en la infancia
La infancia abandonada constituye uno de los problemas sociales más graves y notorios existentes en la actualidad; y a su vez incide en el surgimiento de otra cadena de problemas que también son preocupantes como es el caso de los jóvenes con problemas de conducta, drogadicción y otros.
El abandono es un flagelo sobre todo de los niños extraviados de los hogares, hijos de padres en proceso judicial, niños abandonados en hospitales y maternidades, en hogares ajenos y centros asistenciales; y también niños en peligro mortal rescatados por el INAM por el peligro que corren en manos de padres alcohólicos y agresivos.
La inmensa población de menores con problemas de conducta y esos a los que regularmente solo puede decírseles “Transgresores” se han convertido en los grandes olvidados del país.
Son jóvenes y adolescentes que apenas acaban de dejar atrás la pubertad y no cuentan con el apoyo familiar, ni con el debido apoyo del estado. Estos jóvenes están a la deriva, ocasionalmente son capturados por los cuerpos policiales por vagancia, alcoholismo, autor de ratería o cualquier otro hecho unible de mayor gravedad, entonces el problema se complica: no hay sitios donde enviarlos.
Algunos van a parar a las celdas ordinarias de la delincuencia común, son puestos a la orden de tribunales, o temporalmente quedan encerrados en la dependencia que para menores tiene el cuerpo técnico de policía judicial.
Diariamente se habla de jóvenes y niños abandonados a su propia suerte; los cuales no constituyen prioridad alguna en los presupuestos nacionales y son al parecer los más marginados en los afectos y preocupaciones. Se habla de esos adolescentes solo cuando aparecen involucrados en algún hecho que llame la atención a la ciudadanía. Solo en esos momentos la atención se vuelve hacia esos menores y la opinión pública reacciona escandalizada porque muchachos que no pasan de 13, y 14 años se encuentran involucrados en actos delictivos, solos o compartiendo responsabilidades con los adultos.
Pero de lo que no se dan cuenta es que estos niños desde que nacieron sufrieron el flagelo del abandono, que quizás no llegaron a conocer que es tener el cariño de padre o madre, e ir a una escuela, usar alguna prenda, diversión alguna, etc. Son niños desdichados que más que una critica necesitan de la atención del país. Son muchos los problemas de abandono no hay estadísticas que representen la magnitud de este problema.
“La mayoría de las madres que abandonan a sus hijos son jóvenes pobres y con poca educación”. Afirma un psicólogo. También puede ser una adolescente que niega su embarazo y que tiene su hijo a escondidas.
Podría ser una mujer que desea tener a su hijo pero se siente abandonada por la sociedad y esta lo abandona en una iglesia o en una institución benéfica.
Lamentablemente los casos de abandono de los hijos ocurren con mayor frecuencia en los estados sociales más bajos de todo el país. Es allí donde hay una gran cantidad de mujeres trabajando en la calle y que hacen de madre y padre a la vez. . Es un asunto realmente critico.
La cantidad de niños abandonados hoy día se encuentra en estado de incremento, debido a la inmadurez e irresponsabilidad de los padres supuestamente responsables, coaccionando así desviaciones intelectuales, morales y sociales en el niño. Esto trae como consecuencia:
Promiscuidad sexual.
Falta de recursos economices.
La falta de apoyo por parte de familiares cercanos al padre y la madre.
Falta de principios morales.
Falta de una educación adecuada.
La brecha que abren los padres entre ellos y sus hijos por la desvinculación paternal y maternal.
Frustraciones mentales.
Irrespeto a la sociedad y por ultimo la Delincuencia.
martes, 11 de octubre de 2011
El lenguaje de la infancia en el arte
El mundo de los niños es un punto de referencia para numerosos artistas que ven en él una fuente inagotable de descubrimientos e inspiración.
El Museo Cantonal de Arte de la ciudad de Lugano presenta una exhibición con el sugestivo título de “Los niños terribles.
La infancia es aquel tiempo mítico de inocencia y pureza cuando el niño dibuja y construye su propio universo. Esto atrajo como nunca a los pintores de principios del siglo XX.
En la muestra Los niños terribles se plantea -a través de dibujos, pinturas, esculturas, vídeos e instalaciones-, la relación estrecha que tuvo la vanguardia artísticas histórica con el universo de los pequeños. Este lapso de tiempo comprende del año 1909 a 2004.
Pintores como Klee, Picasso, Kandinsky y Jawlensky, mostraron un gran interés por los dibujos infantiles hechos a lápiz o en colores. Estos artistas encontraban en ellos un vocabulario original e inmediato que respondía a sus propias expectativas de llegar a construir un auténtico lenguaje innovador en su pintura.
Arte moderno o primitivo
El mundo de los niños fue valorado desde siempre; sin embargo, a partir de las reflexiones del filósofo Jean Jacques Rousseau, la infancia fue considerada como un tiempo y un espacio “ideal”, lleno de inocencia, poblado de cosas maravillosas en el cual nada resulta imposible y la imaginación no tiene límite alguno.
El siglo XX trajo consigo una serie de cambios de mentalidad en los que el arte experimentó una profunda crisis de valores, que orilló a varios pintores a buscar nuevas vías de expresión para sus composiciones.
Entre ellos estaba Picasso, a quien se le debe el redescubrimiento del arte africano, fundamentalmente las máscaras y la expresión infantil en el campo del dibujo.
Estos artistas modernos veían en los trabajos hechos por niños un terreno fabuloso de experimentación que en gran medida les impulsaba a liberarse de ciertas formas y convenciones, permitiéndoles entrar más fácilmente en el campo de las emociones.
La creatividad infantil enseñaba a los mayores a ver con ojos distintos la realidad que les rodeaba. El mismo Picasso exclamaba que después de muchos años debió aprender a pintar como si fuera un niño...
Los trabajos de estos chicos hechos con una técnica arcaica y simplicísima, les mostraba a los creadores adultos un camino nuevo en el arte, más libre, menos severo. Les aseguraba a ellos una indudable frescura en la manera de interpretar la realidad en sus cuadros, a tal grado de no saber dónde se encontraban las fronteras entre arte moderno o primitivo
Se descubre otra sensibilidad
Los primeros artistas de renombre que se interesaron verdaderamente en los dibujos infantiles fueron Kandinsky junto con su compañera Gabriele Münter y el grupo alemán de pintores llamado “El jinete azul” (1911)
Estos creadores lograron reunir una importante colección de trabajos infantiles de todo tipo que se dieron a conocer, en parte, en el famoso “Almanaque”. Publicación de 1912 en el cual los seguidores de “El jinete azul” expresaban la filosofía de su grupo.
Estos dibujos hechos por los niños se encuentran actualmente reunidos en la Lenbachhaus de Mónaco y son considerados como obras artísticas. Una buena parte de este material aparece en la exposición del Museo Cantonal de Lugano.
Las enseñanzas de hijo a padre
Paul Klee, por su parte, no tuvo que ir muy lejos, pues los dibujos de su propio hijo, el pequeño Félix, abrían al padre un nuevo horizonte de posibilidades.
A tal punto que se ponían a dibujar juntos. Del mismo modo, la relación de Jawlensky con los dibujos de su hijo revela en el arte del gran pintor la importancia de la dimensión infantil.
En la exhibición “Los niños terribles” se presentan tanto obras de Picasso, como de Mirò, Dubuffet, Munari, Tinguely etc. junto con los trabajos que hacían los hijos de los artistas o de los niños que ellos conocían.
El resultado es realmente impresionante, pues uno se pregunta ¿cuál es la diferencia entre un Dubuffet original y el dibujo de un chico de 5 años?
El mismo pintor Macke escribió una vez: “Los niños que se expresan directamente a partir de sus emociones íntimas ¿no son más creadores que los seguidores del ideal griego?”
El aspecto irracional, juguetón, liberador y fantasioso del lenguaje infantil, también dejó su huella profunda en los artistas del futurismo, del dadaísmo y, por supuesto, en los surrealistas. Estos creadores veían en el vocabulario de los pequeños una ausencia de voluntad estética.
Ya en los últimos años al arte contemporáneo se ha apropiado de ciertos valores comunes en la infancia como elementos pueriles, inquietantes e irreverentes. Así, se presentan para ilustrar esta tendencia obras de Joseph Beuys, Christian Boltansky, Giulio Paolini y Andy Warhol, entre muchos otros más.
La exhibición “Los niños terribles” ha atraído a un numeroso público de padres y de hijos talentosos o ¿terribles? a Lugano. Terminará el 16 de enero de 2005.
La infancia y la psicologia
La edad preescolar se extiende de los tres a los seis años, etapa en la cuál los niños ya controlan esfínteres y no tienen estallidos de rabia tan frecuentemente como en años anteriores.
Es importante que el niño se adecue al sistema escolar, pero no se le debe exigir más allá de sus capacidades. Su lenguaje se fue ampliando y ya puede utilizar frases completas. Utilizan más los símbolos y el lenguaje.
Su pensamiento suele ser egocéntrico. Se sienten el ombligo del mundo y no pueden ponerse en el lugar del otro, ni comprender el punto de vista de otra persona. El tipo de pensamiento es mágico (por ejemplo, "los malos pensamientos provocan accidentes", o "el sol sale porque Dios está contento") y animista, es decir, le dan a los objetos características humanas como la capacidad de sentir. No poseen sentido de causa-efecto (por ejemplo, si tiran un plato y se rompe, creen que el plato se ha roto pero no porque ellos lo hayan tirado). Clasifican las cosas por su función, por ejemplo, definen una bicicleta como "andar".
Son capaces de expresar sus sentimientos de amor, tristeza, celos, envidia, curiosidad y orgullo. Empiezan a preocuparse por los demás.
El niño comienza la inserción social más allá de la familia, incorporándose al mundo exterior. Aprende nuevas maneras de interactuar con las personas. El nacimiento de un nuevo hermanito pone a prueba su capacidad de compartir y ayudar. Los celos en estas situaciones suelen ser frecuentes, mientras que la rivalidad con los hermanos va a depender de la crianza que se le haya dado. Sin embargo es importante que los padres puedan dividir sus funciones entre sus hijos, y no dedicarles todo su tiempo al nuevo hijo. En esta etapa comienzan a distinguir entre lo real y lo fantaseado, principalmente a través de los juegos que realizan. Son frecuentes los juegos de personificación, en los que, por ejemplo, una niña "hace de cuenta que es una ama de casa" y "un varón personifica a un camionero. Esto les permite analizar situaciones reales de la vida cotidiana.
El dibujo también evoluciona en esta etapa, permitiendo ver el crecimiento del niño. En dibujo de una persona van agregando progresivamente el pelo, las orejas, los brazos, las piernas, los dedos. Lo último en aparecer suele ser un torso proporcionado al resto del cuerpo.
Los amigos imaginarios suelen ser frecuentes en el 50% de los niños entre 3 y 10 años, mayormente en niños con una inteligencia superior. Los amigos imaginarios pueden ser tanto objetos como personas.
Una cuestión muy importante en esta etapa es la de la diferenciación sexual, que se produce aproximadamente a partir de los 3 años. Aparece un sentimiento de curiosidad sexual creciente. Los niños atraviesan por un período de discriminación de las diferencias entre los sexos (distinción de géneros). Cada uno reconoce en el otro una diferencia. Es normal notar que el niño demanda la atención del progenitor del sexo opuesto. Buscan afanosamente conseguir el cariño de sus padres, principalmente si tienen hermanos. No obstante, el niño necesita de los límites que imponen ambos padres.
De igual manera la masturbación se debe al interés en el propio cuerpo y es normal en esta etapa. Es frecuente el juego de "médicos" y "enfermeras", por lo tanto los padres no deben darle tanto importancia a este hecho y dejarlos jugar.
Al final de esta etapa distinguen entre lo que quieren y lo que deben hacer, logrando conseguir poco a poco un sentimiento moral de lo bueno y lo malo. Los niños entienden las normas como creadas sin ningún motivo ("porque si). No entienden los dilemas morales. Aprenden que existen los límites, y que toda mala acción será castigada. Aún así, el castigo en exceso es contraproducente. Además, irán adquiriendo progresivamente el sentido de responsabilidad, seriedad y autodisciplina.
Algunos niños rechazan la escuela, ya sea debido a la ansiedad de separación o al miedo de separación que le trasmite su cuidador. De igual manera, tal problema suele ampliarse a otras situaciones sociales, por lo cuál es vital que, en vez de ceder al miedo, se lo ayude a superarlo.
Alrededor de los seis años, el niño comienza a participar de la comunidad escolar, un contexto organizado, con normas diferentes, en ocasiones, a las del propio hogar. En esta etapa cobra importancia la interacción y relación con sus compañeros, ya que comienza a buscar un sentimiento de pertenencia y de aceptación de los otros. Estas relaciones pueden llegar a ser consideradas incluso más importantes que las de su ámbito familiar. Suelen preferir rodearse de niños de su mismo sexo.
Paulatinamente pasan de un juego solitario (en la mitad de la edad pre-escolar), en el que cada uno juega por separado sin interaccionar con sus compañeritos, a un juego reglado en el que se tiene en cuenta al otro y se respetan las reglas del juego, sin querer impartir las propias. No obstante es necesario que se lo deje realizar juegos solitarios o en compañía de libros, películas, la televisión en ciertas oportunidades.
Al lenguaje lo comienzan a utilizar para trasmitir ideas complejas. Adquieren la capacidad de concentración a los nueve o diez años y dejan la fantasía de lado por la exploración lógica.
Al asumir los niños la imposibilidad de llevar a cabo la actividad sexual, caen en un período de latencia, en donde esa energía la utilizan en la realización de tareas escolares y para los deportes, aumentando su capacidad de responder a las demandas emocionales e intelectuales de su ambiente.
El hecho de sentirse discriminado o desanimado en la escuela, ser sobreprotegido en su casa, decirles que son inferiores, puede influenciar la autoestima negativamente. Es muy positivo animar al niño a valorar el ser productivo y perseverante en una tarea.
El niño empieza a operar y a actuar sobre lo concreto y lo real de los acontecimientos y objetos. Son capaces de manejar y considerar gran cantidad de información ajena, lo que les permite percibir la realidad desde el punto de vista de los otros.
Pueden, también, entender la relación entre los hechos, que una cosa puede convertirse en otra (por ejemplo, que una bola de plastilina se puede convertir en un bastón y seguir teniendo la misma cantidad de plastilina), y volver a su estado original (como el agua y el hielo).
Un logro primordial en esta etapa es el de organizar y ordenar las cosas del mundo circundante. La experiencia escolar representa un mundo muy importante para los niños, con metas propias, frustraciones y limitaciones. En la primaria se asientan las bases estructurales, herramientas que les permitirá a los niños a desenvolverse en el plano concreto, para luego, en la secundaria, aprender a manejarse mediante la abstracción.
El niño, al atravesar esta etapa, va adquiriendo la capacidad de trabajar y de adquirir destrezas adultas. Aprende que es capaz de hacer cosas, de dominar y de concluir una tarea. Igualmente, es necesario no poner un énfasis excesivo en las normas y obligaciones, ya que esto puede causarle un desarrollo del sentido del deber en detrimento del deseo natural de trabajar.
Definicion de infancia
Con origen en la palabra latina infantĭa, la infancia es el período de la vida humana desde que se nace hasta la pubertad. El concepto permite nombrar al conjunto de los niños de tal edad (los infantes) y al primer estado de una cosa después de su nacimiento o fundación (por ejemplo, “la infancia de una institución”).
En algunos países, un infante (del latíninfantis) es una denominacion legal que se refiere a los niños menores de 7 años. Etimológicamente, infantis es un término compuesto formado por in (una negación) y el participio del verbo faris (“hablar”). Por lo tanto, infantis denominaba a los niños más pequeños que todavía no habían aprendido a hablar.
De acuerdo a la convencion de los derechos del niño , se entiende por niño todo ser humano menor de 18 años de edad salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad.
A lo largo de la historia y según las distintas culturas, el concepto de infancia ha variado. Aunque la vida de los niños sigue ciertos patrones propios de la madurez psico-biológica, también se ve influida por los modelos culturales predominantes.
Bitacora tema "infancia"
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