La infancia abandonada constituye uno de los problemas sociales más graves y notorios existentes en la actualidad; y a su vez incide en el surgimiento de otra cadena de problemas que también son preocupantes como es el caso de los jóvenes con problemas de conducta, drogadicción y otros.
El abandono es un flagelo sobre todo de los niños extraviados de los hogares, hijos de padres en proceso judicial, niños abandonados en hospitales y maternidades, en hogares ajenos y centros asistenciales; y también niños en peligro mortal rescatados por el INAM por el peligro que corren en manos de padres alcohólicos y agresivos.
La inmensa población de menores con problemas de conducta y esos a los que regularmente solo puede decírseles “Transgresores” se han convertido en los grandes olvidados del país.
Son jóvenes y adolescentes que apenas acaban de dejar atrás la pubertad y no cuentan con el apoyo familiar, ni con el debido apoyo del estado. Estos jóvenes están a la deriva, ocasionalmente son capturados por los cuerpos policiales por vagancia, alcoholismo, autor de ratería o cualquier otro hecho unible de mayor gravedad, entonces el problema se complica: no hay sitios donde enviarlos.
Algunos van a parar a las celdas ordinarias de la delincuencia común, son puestos a la orden de tribunales, o temporalmente quedan encerrados en la dependencia que para menores tiene el cuerpo técnico de policía judicial.
Diariamente se habla de jóvenes y niños abandonados a su propia suerte; los cuales no constituyen prioridad alguna en los presupuestos nacionales y son al parecer los más marginados en los afectos y preocupaciones. Se habla de esos adolescentes solo cuando aparecen involucrados en algún hecho que llame la atención a la ciudadanía. Solo en esos momentos la atención se vuelve hacia esos menores y la opinión pública reacciona escandalizada porque muchachos que no pasan de 13, y 14 años se encuentran involucrados en actos delictivos, solos o compartiendo responsabilidades con los adultos.
Pero de lo que no se dan cuenta es que estos niños desde que nacieron sufrieron el flagelo del abandono, que quizás no llegaron a conocer que es tener el cariño de padre o madre, e ir a una escuela, usar alguna prenda, diversión alguna, etc. Son niños desdichados que más que una critica necesitan de la atención del país. Son muchos los problemas de abandono no hay estadísticas que representen la magnitud de este problema.
“La mayoría de las madres que abandonan a sus hijos son jóvenes pobres y con poca educación”. Afirma un psicólogo. También puede ser una adolescente que niega su embarazo y que tiene su hijo a escondidas.
Podría ser una mujer que desea tener a su hijo pero se siente abandonada por la sociedad y esta lo abandona en una iglesia o en una institución benéfica.
Lamentablemente los casos de abandono de los hijos ocurren con mayor frecuencia en los estados sociales más bajos de todo el país. Es allí donde hay una gran cantidad de mujeres trabajando en la calle y que hacen de madre y padre a la vez. . Es un asunto realmente critico.
La cantidad de niños abandonados hoy día se encuentra en estado de incremento, debido a la inmadurez e irresponsabilidad de los padres supuestamente responsables, coaccionando así desviaciones intelectuales, morales y sociales en el niño. Esto trae como consecuencia:
Promiscuidad sexual.
Falta de recursos economices.
La falta de apoyo por parte de familiares cercanos al padre y la madre.
Falta de principios morales.
Falta de una educación adecuada.
La brecha que abren los padres entre ellos y sus hijos por la desvinculación paternal y maternal.
Frustraciones mentales.
Irrespeto a la sociedad y por ultimo la Delincuencia.
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